Has vuelto de vacaciones y tus plantas dan pena: guía de rescate

Has vuelto de vacaciones y tus plantas dan pena: guía de rescate

Llegas de vacaciones, dejas la maleta en el pasillo y lo segundo que miras (lo primero es la nevera) son las plantas. Alguna hoja amarilla, la tierra como una piedra, quizá un tallo que se rindió la segunda semana. Respira. Casi ninguna planta muere en dos o tres semanas sin ti. Lo que parece muerte suele ser solo estrés.

Primero, no la ahogues

El instinto es regar mucho para "compensar". Es el error más común. Una planta deshidratada necesita agua progresiva, no una inundación. Riega, espera veinte minutos, riega otra vez si la tierra sigue sin absorber. En dos días verás si reacciona.

Las hojas amarillas no vuelven, y no pasa nada

Una hoja amarilla no se pone verde de nuevo. Córtala. No es fracaso tuyo, es la planta ahorrando energía para lo que puede salvar. Quitar lo muerto ayuda a la planta a concentrarse en lo vivo.

Dale luz, pero indirecta

Después de un shock de sed, el sol directo quema todavía más rápido. Aclimata la planta unos días en luz filtrada antes de devolverla a su sitio habitual si es una zona muy soleada.

Si el tallo está blando, actúa rápido

Eso ya no es sed, es podredumbre por exceso de humedad mientras no había nadie regulando. Revisa la raíz, corta lo blando y cambia de sustrato si hace falta. Aquí sí hay que darse prisa.

La próxima vez, un truco simple

Para viajes de más de diez días, un plato hondo con agua bajo la maceta o pedirle a alguien que pase una vez por semana hace mucha más diferencia que cualquier sistema complicado. Si tienes dudas sobre una planta en concreto, mandános una foto por WhatsApp y te decimos qué hacer.

Teléfono: 93 744 82 31
WhatsApp: 693 37 72 28

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