Sant Jordi: más allá de la rosa roja | D'Vivi
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Sant Jordi: más allá de la rosa (guía para no repetirse)
La rosa roja de Sant Jordi es perfecta. No tengo nada contra ella. Pero si llevas 15 años regalando exactamente lo mismo, igual es momento de variar sin traicionar la tradición.
La rosa clásica, pero diferente
Rosa roja de tallo largo (la de toda la vida): No falla nunca.
Rosa de jardín (English garden): Más llena, más perfumada, más especial.
Rosa preservada: Dura años. Para quien quiere guardarla como recuerdo.
Rosa azul o negra: Teñidas, pero impactantes. Para gustos diferentes.
Alternativas que respetan la tradición
Rosa + espiga de trigo: La espiga simboliza fertilidad y prosperidad. Queda precioso.
Rosa + lavanda: Si le gusta lo provenzal.
Mini ramo con rosa protagonista: Una rosa roja con verdes y algún detalle. Más completo sin perder el símbolo.
Si quieres romper del todo (con cariño)
Planta de rosal: En lugar de una flor cortada, una planta que dará rosas cada año.
Ramo sin rosa: Si sabes que a quien se lo regalas las rosas le aburren, haz un ramo de primavera sin complejos. Es Sant Jordi, pero también es un regalo para ESA persona.
Lo que he aprendido en 20 Sant Jordis
El 23 por la mañana es caos. Si puedes, encarga con antelación y recoge el 22 por la tarde.
Los hombres también reciben rosas. Y libros. Y cada año son más.
La espiga no es obligatoria, pero es tradición catalana. Mola incluirla.
→ Reserva tu rosa de Sant Jordi